La fotografía de
moda ha conseguido caracterizarse en el último tiempo por crear una nueva
conceptualización del arte en su género, dejando atrás sus fines exclusivamente
publicitarios. Es decir, ha conseguido desarrollar su propia estética a través
del tiempo, conformándose como un género en sí misma.
Sucede que ahora
los fotógrafos de moda funcionan con un rol mucho más rupturista del que
funcionaban en sus orígenes. Deben ir en contra de la corriente en muchas
ocasiones, donde entregan su propia visión sobre la moda pero al mismo tiempo
queriendo siempre captar el interés de la gente.
Desde extravagancias en la
hora de llevar prendas hasta la forma más sutil de ejercer una nueva tendencia,
el juego de los fotógrafos de moda se mantiene en desarrollar a través de sus
imágenes situaciones donde el paradigma de lo que se considera moda sufra por
lo menos, un vuelco en 360 grados.
En la siguiente entrada quisiéramos hablar sobre David Lachapelle.
Fotógrafo que se podría definir como alguien que trabaja lo “grotescamente
glamoroso” y cuya obra apreciaremos a continuación.
Historia del hombre
De origen norteamericano, el primer acercamiento
de LaChapelle con la fotografía fue cuando tenía apenas 6 años de edad, momento
en el que se encontraba durante unas vacaciones familiares en Puerto Rico.
Allí, tras retratar a su madre que vestía bikini y bebía Champaña, el pequeño
David quedaría inmediatamente obsesionado con la fotografía. A los 15 consiguió
trabajar en la discoteca Studio 54, donde conoció importantes celebridades.
Luego, su padre le inscribirá en la Escuela de Artes de Carolina del Norte,
donde recibió una buena educación al ser una escuela con pocos estudiantes.
A los 18 años entró a trabajar al bar Brown's
producto de una crisis financiera que lo azotaba, lo cual en su momento también
le hizo aceptar la propuesta de un sujeto que le pidió una felación a cambio de
dinero. En esa época muchos amigos de Lachapelle fallecieron producto del sida,
cuya propagación tuvo gran impacto entre los homosexuales de aquella época.
Entre las víctimas se encuentra quien fue su novio, Louis Albert, bailarín con
el que vivió dos años hasta que también sufriría la mortal enfermedad.
Pero vendrían tiempos mejores. En el año 1982 el mismísimo Andy Warhol le llevó a publicar sus fotografías en la revista “Magazine”. De a poco el trabajo de Lachapelle comenzó a ser reconocido, cosechando buenas críticas y pronto se encontró trabajando para editoriales y para las casas de publicidad más famosas de su época.
La fama
David
ha trabajado con personalidades famosas dentro del mundo actual, entre los que
se cuenta el británico Elton John, para quien se desempeña como director de
espectáculo. Ha fotografiado a rostros como Lady Gaga y Leonardo DiCaprio,
además de dirigir videoclips para cantantes de la talla de Jennifer López o Amy
Winehouse. Incluso en el 2011 demandó a la cantante Rihanna, al señalar que su video «S&M» está basado en
fotografías suyas.
Además
se ha desempeñado como cineasta. Su primera película se titulaba Rize, y trataba sobre el “Krumping”,
estilo de danza que invadió Los Ángeles y que fue estrenada en el Sundance Film
Festival durante 2005.
Ahora
se ha alejado un poco de la fotografía de moda. Sus últimas exposiciones tratan
de una obsesión con las naturalezas muertas. En “Still Life”, exhibida durante
el 2013, se ven famosos destrozados, como la cabeza de John Kennedy o pedazos
de Margaret Thatcher. Reduce la fama y la celebridad a pequeños pedazos,
exposiciones que chocan con sus orígenes donde exalta el mismo hedonismo de
estos famosos.
Su Obra
A LaChapelle se
le considera uno de los fotógrafos más influyentes del último tiempo,
trabajando con fotografías llenas de color que tienen una mezcla entre
surrealistas pero que al mismo tiempo mantienen una esencia de pop art. Se
genera entonces una visión de la moda que gran parte de la crítica categoriza
como grotescamente bella.
Además, el
imaginario de LaChapelle es propio, está basado en una visión peculiar de una
sociedad provocadora, donde realiza mezclas de los más variadas que van desde
la religión y la pornografía hasta expresiones
irreales de estrellas mezcladas con banalidad. Muchas veces ha causado el
rechazo entre los diseñadores más conservadores, al tener una relación directa
con quienes se dedican al vestuario de moda.
Dentro de todo su imaginario, lo que genera es una estética hiperrealista
pero que tiene como trasfondo determinadas críticas a la sociedad.
Todo el mundo que Lachapelle ha creado tiene como base
su experiencia trabajando en revistas y agencias de publicidad, por lo que su
relación con las industrias culturales y la moda, su interiorización dentro de
ambos rubros, es el que le ha permitido generar las obras a partir de las
cuales trabaja y además expresa su visión de mundo.
Generación M
LaChapelle pertenece a una generación de artistas que
fueron apadrinados por Andy Warhol, lo que implica un trabajo simultáneo en
donde la cultura de masas es reflejada en sus fotografías, donde aparecen los
iconos sexuales de Hollywood, referencias a la religión, la sociedad de consumo
y la historia del arte desarrollada en el mundo contemporáneo.
Al ser la fotografía su herramienta, funciona como el
medio donde retrata su visión del mundo en el que vivimos, donde la belleza
concluye como compra venta, donde la producción es el triunfo de la revolución
industrial, por lo que un McDonald’s o Coca-Cola son la expresión máxima de
belleza en una sociedad sumergida en la lógica del consumismo.
LaChapelle ha logrado mantenerse activo hasta el día
de hoy. Ha logrado tener un impacto en el mundo de las celebridades, además de
ser aplaudido por un público intelectual del arte contemporáneo, logros que en
la época de hoy son difíciles al existir una regla general en el cual el arte
de las masas se separa forzosamente del arte más elitista. Por ello, LaChapelle
se destaca por ser uno de los fotógrafos más influentes del último tiempo.
Premios:
1995: "Mejor
Fotógrafo Nuevo" por la revista Photo,
en sus ediciones americana y francesa.
1996: "Premio
Fotógrafo del Año" en los VH1
Fashion Awards. "Premio Fotografía Aplicada del Año" por el Centro internacional de Fotografía
(ICP).
2004: "Mejor
Documental en Aspen Film
Festival.












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